El perro (clasificación científica "Canis familiaris") ha sido reconocido desde siempre como "el mejor amigo" del hombre. Esta relación, establecida desde el principio de todo, ha evolucionado hasta convertirse en nuevas formas de interacción hombre-perro, que son origen de grandes beneficios para la sociedad. Tradicionalmente, el perro ha ayudado al hombre en tareas tales como la caza, la vigilancia y como ayuda invaluable en el pastoreo de ganado. Sin embargo, en la medida en que la sociedad ha evolucionado desde
pequeñas comunidades agrícolas, a cada vez mayores áreas metropolitanas, el rol del
perro ha cambiado.
A través de los años el perro ha ayudado a localizar personas desaparecidas y ha sido de
ayuda en operaciones de rescate que siguen a los eventos trágicos como terremotos y
explosiones. En adición, el perro sirvió junto a soldados en el área de patrullaje en la segunda guerra mundial y en la guerra de Vietnam. Sin embargo, el perro ha sido particularmente exitoso en el área de detección de narcóticos. Hoy, el compañerismo del perro ha añadido un significado adicional, en la medida en que el indiviuo cada vez en mayor número, considera al perro como otro miembro de la familia en vez de una mera propiedad. La mayoría de los dueños de perros seleccionaron como la razón principal para tener un perro la relación de compañerismo lograda con el animal. Después de todo, el
perro no enjuicia, da amor incondicional, y podemos hacer de ellos el mayor confidente de
nuestros más íntimos sentimientos. En adición, el perro es sumamente inteligente, por lo tanto puede ser entrenado para hacer muchas cosas. Estas características del perro pueden
servir para elevar la calidad de vida de miles de jóvenes y adultos, especialmente aquellos incapacitados y/o aquellos que residen en instituciones de cuido.
El meramente abrazar un perro hace que residentes en centros de rehabilitación y hogares de cuido, pacientes en hospitales y familias en general sientan un consuelo, un gozo y un espeto por todos los seres vivientes. En adición, la compañía del perro ha demostrado proveer otros beneficios que pueden mejorar la calidad de vida de muchos miles más de ciudadanos del mundo.

El perro y su rol en la incapacidad visual, auditiva y física
El perro guía para los incapacitados visuales es el más conocido entre todos. Estos perros están definidos como perros en servicio. Los perros guías son entrenados para mejorar la mobilidad y la independencia de hombres y mujeres ciegas. Trabajando en y fuera de la casa, más otras actividades sociales ahora pueden ser logradas con la ayuda de estos perros altamente entrenados.
Los perros en servicio para los incapacitados en la actividad auditiva están entrenados para ayudar a personas sordas o casi sordas. Estos perros alertan a las personas a sonidos tales como alarmas de fuego, relojes despertadores, el sonido del teléfono, el timbre de la puerta, llamados a la puerta, el llanto de un niño y las sirenas. El perro en servicio para los físicamente impedidos está entrenado para mejorar la mobilidad y la independencia de las personas que usan sillas de ruedas, andadores, muletas o bastones. Estos perros llevan a cabo una variedad de tareas como halar la silla de rueda, levantar objetos caídos, encender y apagar los interruptores de la luz, abrir y cerrar puertas y gavetas, llevar objetos en la boca o en mochilas y ayudar a las personas a levantarse de una silla o de una caída. En adición, un número de estudios empíricos ha demostrado que la presencia de un perro de compañía sirve para aumentar la cantidad y la calidad de la atención dirigida al incapacitado físicamente, por individuos bien sean familia o extraños. Este efecto magnético de los perros en servicio puede ser de gran beneficio para los incapacitados porque reduce la tendencia a ser ignorados o eludidos por los no incapacitados. Estos perros son de gran beneficio para las personas con incapacidad asociada a la artritis, desbalance, esclerosis multiple, distrofia muscular o dolor crónico. Los perros para los incapacitados de la vista, el oído y físicamente, pueden obtenerse a través de organizaciones o entrenadores individuales. Sin embargo, los últimos puede que sean difíciles de localizar.

Básicamente, los perros de terapia tratan de normalizar la experiencia institucional de los impedidos proveyendo soporte emocional. Aunque estos perros no han sido definidos
legalmente por la ley federal, ellos visitan hospitales, hogares de cuido, escuelas para niños y adultos retardados, al igual que otras facilidades e instituciones. Los perros de terapia han sido sumamente exitosos, especialmente en el área de la rehabilitación física y la recuperación sicológica. Por ejemplo, la presencia de los animales en un entorno institucional está asociada a la tendencia de las personas mayores a sonreir y hablar más, acercarse más a las personas y/u objetos, estar más alertas y atentas y en general mostrar síntomas de mayor bienestar y menos depresión Estos estudios prueban que los programas con mascotas son superiores en producir beneficios sicosociales cuando se comparan con otras terapias como las anualidades, visitas de amigos y la sicoterapia convencional. Mayor aún, la introducción de los perros en los programas de visitas a los hospitales de niños ha resultado en un tremendo éxito. Al lograr establecer lazos afectivos con el perro, los pacientes obtienen un progreso hacia metas terapéuticas y una experiencia grata y memorable. Esto se hace más patente en personas que viven permanentemente en instituciones de cuido. A veces, tener a alguien a quien hablar y acariciar hace una gran diferencia. Para que un perro de terapia pueda ser efectivo en su trabajo debe ser apacible y no agresivo, saludable y obediente. Más aún, para ser considerado obediente, el perro debe reunir los
siguientes criterios:
1. Caminar al lado de su guardián.
2. Sentarse, acostarse, pararse y quedarse quieto cuando se le dé la orden.
3. Acudir rápidamente cuando se le llame y sentarse a la izquierda de su guardián y
esperar por la próxima orden.
En adición, estos perros deben sentirse a gusto o cómodos en presencia de sillas de ruedas, andadores, muletas, tanques de oxígeno, carros de comida u otro equipo adicional que los pacientes o terapeutas usen. Aunque el Golden Retriever y el Labrador Retriever figuran entre las razas favoritas en los programas de terapia asistida, otras razas tales como el Collie, Pastor Alemán y el Pembroke Welsh Corgi han sido utilizadas con éxito.
Otros beneficios que los perros
de compañía han provisto son:
1. Reducción en los
sentimientos de ansiedad,
estrés y aislamiento.
2. Aumento en la auto-estima,
en el sentido de
responsabilidad y
competencia en los niños
mayores.
3. Aumento en el respeto hacia
todos los seres vivientes.
Más aún, las actividades
relacionadas con los perros le
han permitido a las familias
disfrutar juntos momentos
gratos, mientras establecen
diferentes metas para sus
perros.
de compañía han provisto son:
1. Reducción en los
sentimientos de ansiedad,
estrés y aislamiento.
2. Aumento en la auto-estima,
en el sentido de
responsabilidad y
competencia en los niños
mayores.
3. Aumento en el respeto hacia
todos los seres vivientes.
Más aún, las actividades
relacionadas con los perros le
han permitido a las familias
disfrutar juntos momentos
gratos, mientras establecen
diferentes metas para sus
perros.
Desafortunadamente, no todos los perros pueden ser usados en terapia. los perros entrenados para alertar contra convulsiones, notifican a sus dueños de la inminencia de una convulsión varios minutos antes del inicio de la misma exhibiendo cambios muy marcados en su comportamiento, tales como contacto visual cercano, dando vueltas, ladrando y haciendo uso de sus patas. Más aún, estos investigadores reportaron que el perro que responde a las convulsiones, asiste a la persona una vez la convulsión se ha iniciado, permaneciendo muy cerca de ellos, proveyendo consuelo, seguridad y asistencia física. Una encuesta de un grupo específico con una convulsión promedio por mes, reveló que un 69 por ciento tiene un perro, 11 por ciento reportaron un alerta a través de su perro, y 33 por ciento reportaron un comportamiento responsivo de parte de su perro. La mayoría de los entrenadores están de acuerdo en que el comportamiento responsivo del perro puede ser entrenado, pero que la función de alertar ocurre espontáneamente. Se ha sugerido que los cambios cerebrales que ocurren previo a una convulsión pueden ser reconocidos por el perro.
En adición, los resultados de un estudio anterior mostraron que la supervivencia a los infartos del miocardio era más alta en los dueños de mascotas comparados con los que no
tenían mascotas. Los dueños de mascotas comparados con los que no tenían mascotas estaban físicamente más activos, visitaban menos el médico, hacían menor uso de medicamentos para presión alta y tenían menos frecuente la sensación de soledad. Por lo tanto aquellos que son dueños de mascotas logran ahorros en el costo de la salud, para ambos, gobierno y personales en adición a gozar de la compañía de la mascota familiar.
El perro puede aumentar la auto-estima y sentimientos de mayor competencia en niños mayores, a la vez que aumentan la motivación cuando se les da la responsabilidad de ejercitar, entrenar y alimentar la mascota. Esto es cierto por demás cuando los jóvenes
son considerados en riesgo. Se ha sugerido que la exposición a las mascotas facilitaría el inicio y mantenimiento de relaciones con los mayores, especialmente en los grados
elementales y la escuela superior. Las familias pueden tener un tiempo de excepcional calidad y compartir momentos gratos cuando permiten a los jóvenes participar en muchas actividades relacionadas con los perros que proveen diversión y recreación sana. Algunas de estas actividades incluyen:
a) ejercicios de obediencia. Los perros son requeridos de regresar artículos, brincar verjas y "plantarse". Es una gran oportunidad de ganar títulos, y mejor aún gozar con sus perros.
b) Competencias de discos voladores. La captura de un disco volador por el perro puede convertirse en un gran premio mientras se disfruta de una aventura externa entre jóvenes y perros.
c) Carrera de relevos. Este evento consiste de una especie de relevo en donde los perros brincan obstáculos, sacan bolas de una caja y regresan a su punto de partida para que otros perros continúen la carrera.
d) Ejercicios de agilidad. Esta competencia evidencia la habilidad del perro para recibir
ordenes hacia donde ir en un curso que incluye brincos, túneles y caminar sobre armazones. Probar las habilidades del perro es una manera saludable de recrearse.
