CardiologÃa Veterinaria - Examen clÃnico
Examen clÃnico
del aparato
cardiocirculatorio
en los perros
El examen clÃnico del aparato cardiocirculatorio puede ser realizado en pocos minutos y brinda valiosa información sobre la presencia de patologÃa cardÃaca y el grado de compensación. Debemos recordar que frecuentemente la enfermedad cardÃaca está presente meses o años antes de producir signos de insuficiencia. El reconocimiento precoz de la patologÃa permitirá la implementación de medidas que retrasen la evolución, que eviten la presentación de eventuales complicaciones durante un procedimiento quirúrgico o iniciar el tratamiento especÃfico antes de la aparición de signos congestivos. Considerando que la manifestación de insuficiencia cardÃaca involucra a distintos órganos, el examen clÃnico debe abarcar a todo el animal. Se comentarán los datos más relevantes del examen clÃnico cardiocirculatorio siguiendo los lineamientos semiológicos clásicos.
Los datos a obtener que pueden indicar cardiopatÃa son : soplo, arritmia, reforzamiento o atenuación de los tonos cardÃacos, alteración de las caracterÃsticas del pulso arterial, presencia de tos, disnea, rales pulmonares, hepatomegalia, ascitis, edema subcutáneo, sÃncopes, intolerancia al ejercicio.
Reseña:
Especie: hay marcadas diferencias entre el perro y el gato en relación a la incidencia de cardiopatÃas. En los caninos aproximadamente el 65 a 70 % de perros con afección cardÃaca presentan insuficiencia valvular aurÃculo-ventricular crónica, 20-30 % presentan cardiomiopatÃa. Entre los felinos aproximadamente el 95 % de las cardiopatÃas se deben a enfermedades del miocardio.
Raza: las razas de talla grande tienen una mayor incidencia de miocardiopatÃa dilatada; hay mayor presentación de cardiopatÃas congénitas en individuos de razas puras, por ej. persistencia de conducto arterioso en collie, caniche; estenosis subaórtica en boxer; estenosis pulmonar en terrier, etc.
Los perros de talla chica a mediana tienen mayor predisposición a sufrir afecciones valvulares crónicas
Edad: las enfermedades cardÃacas pueden presentarse a cualquier edad: las cardiopatÃas congénitas aparecen antes del año o dos de vida, las cardiomiopatÃas afectan especialmente a caninos adultos jóvenes, las alteraciones valvulares en animales de edad más avanzada.
Sexo: los machos sufren miocardiopatÃa con mayor frecuencia; las hembras (de las razas predispuestas) presentan más frecuentemente persistencia de conducto arterioso.
Anamnesis:
Además de la anamnesis general (apetito, sed, micción, defecación, conducta, estado vacunal, enfermedades o cirugÃas previas, dieta habitual, etc.) debe interrogarse por los signos compatibles con insuficiencia cardÃaca, por ejemplo:
Tos: ¿momento en que se produce (reposo, excitación, esfuerzo)?, ¿productiva?, ¿nocturna?
Disnea: ¿en reposo? ¿Intensidad? ¿Nocturna? ¿Por esfuerzo? ¿Ortopnea?
¿Presenta intolerancia al ejercicio (fatigabilidad)?
¿Ha presentado sÃncope (pérdida de conciencia)? ¿En relación a excitación o esfuerzo? ¿Duración?
Si presenta deformación abdominal: ¿cuando comenzó? ¿Cual fue la progresión?
¿Ha perdido peso?
¿Cuales fueron los tratamientos efectuados? ¿Cuales fueron los resultados?
Examen clÃnico
Durante el primer paso del examen clÃnico, la inspección general, debe determinarse el estado del sensorio, la presencia de disnea (¿tipo? ¿inspiratoria? ¿espiratoria? ¿mixta?), la existencia de deformación abdominal compatible con ascitis o megalias, el estado del pelaje y del estado nutricional.
En la inspección particular se observarán las mucosas aparentes (pálidas, congestivas, ictéricas?) , se evaluará tiempo de llenado capilar, la presencia de ingurgitación yugular o de edema subcutáneo.
La maniobra de palpación abarcará a todo el cuerpo. En la zona de la cabeza y cuello debe incluir a los linfonódulos, laringe y tráquea efectuando el reflejo tusÃgeno a nivel larÃngeo y traqueal. Recordemos que una frecuente causa de tos en perros de talla chica es el colapso de membrana traqueal, por lo tanto debe evaluarse el diámetro y la sensibilidad de la tráquea cervical.
La palpación del área precordial es una maniobra que brinda importantes datos: la intensidad, extensión, posición y ritmo del choque precordial, la presencia de frémito (su ubicación y extensión), asociado a un soplo intenso (foto 1). También debe palparse la caja torácica evaluando posibles alteraciones costales o esternales. Al palpar el abdomen evaluaremos la presencia de hepato y/o esplenomegalia o la existencia de onda lÃquida compatible con ascitis. En ese caso se recurrirá a las maniobras especÃficas (cambios de posición, sucusión, percusión palpada, etc. En los miembros posteriores se evaluarán las caracterÃsticas del pulso femoral (amplitud, fuerza, regularidad, igualdad, déficit); es recomendable palpar ambas arterias femorales simultáneamente para detectar posibles diferencias (en especial en los gatos por la incidencia de tromboembolismo arterial). También se debe evaluar la temperatura cutánea (indicador de la perfusión periférica).
La percusión del área pulmonar puede revelar el sonido normal (claro pulmonar), la alteración del sonido normal por neumonÃa, presencia de masas o la existencia de matidez a lÃmite horizontal por una colecta lÃquida.
Finalmente se llega a la auscultación, que no por ser la que brinda mayores datos respecto de una posible cardiopatÃa debe ser la única maniobra de nuestro examen clÃnico! Al auscultar el corazón se deben evaluar los tonos cardÃacos (normales, reforzados, atenuados?) , la frecuenta cardÃaca, el ritmo cardÃaco, la existencia de arritmias, la existencia de soplo.
En presencia de un SOPLO se debe valorar la ubicación en el ciclo cardÃaco (sistólico, diastólico, continuo), el foco valvular (lugar en que se ausculta con mayor intensidad) y la propagación .Se debe evaluar en forma semicuantitativa la intensidad (se suele calificar en grados crecientes de 1 a 6). Los soplos más intensos son acompañados por frémito precordial.
En relación al RITMO las posibilidades son : ritmo normal ,arritmia respiratoria (el ritmo cardÃaco se modifica en relación a la inspiración y a la espiración), bradicardia , taquicardia, latidos prematuros, pausas o intermitencias, perÃodos de taquicardia paroxÃstica o arritmia completa.
Una maniobra de suma importancia para la valoración del ritmo cardÃaco es la maniobra combinada de auscultación cardÃaca y palpación de pulso femoral (foto 2). En muchas arritmias se produce sÃstole sin expulsión de sangre o sólo de un volumen pequeño. En esos casos la onda pulsátil es imperceptible. Se define como déficit de pulso la existencia de contracción cardÃaca sin la correspondiente onda de pulso. En general se considera que a mayor déficit de pulso mayor es el compromiso circulatorio de una arritmia.
Durante la auscultación pulmonar se deben valorar los ruidos broncovesiculares normales, la existencia de rales crepitantes o alveolares, la presencia de rales bronquiales (roncus o sibilancias). Los rales alveolares son frecuentes en la insuficiencia cardÃaca congestiva, pero también en estados neumónicos, fibrosis pulmonar, neoplasias, etc.
También suelen auscultarse sonidos estenóticos generados en las vÃas áreas superiores que se propagan hasta los pulmones y que no deben ser malinterpretados como rales bronquiales estenóticos.
Conclusiones:
El examen clÃnico permitirá reconocer la existencia de enfermedad cardÃaca, la presencia de signos de descompensación o de enfermedades que produzcan signos similares a la insuficiencia cardÃaca.
En función de los hallazgos clÃnicos se seleccionarán los métodos complementarios de diagnóstico para evaluar en forma completa al paciente.
Examen clÃnico
del aparato
cardiocirculatorio
en los perros
El examen clÃnico del aparato cardiocirculatorio puede ser realizado en pocos minutos y brinda valiosa información sobre la presencia de patologÃa cardÃaca y el grado de compensación. Debemos recordar que frecuentemente la enfermedad cardÃaca está presente meses o años antes de producir signos de insuficiencia. El reconocimiento precoz de la patologÃa permitirá la implementación de medidas que retrasen la evolución, que eviten la presentación de eventuales complicaciones durante un procedimiento quirúrgico o iniciar el tratamiento especÃfico antes de la aparición de signos congestivos. Considerando que la manifestación de insuficiencia cardÃaca involucra a distintos órganos, el examen clÃnico debe abarcar a todo el animal. Se comentarán los datos más relevantes del examen clÃnico cardiocirculatorio siguiendo los lineamientos semiológicos clásicos.
Los datos a obtener que pueden indicar cardiopatÃa son : soplo, arritmia, reforzamiento o atenuación de los tonos cardÃacos, alteración de las caracterÃsticas del pulso arterial, presencia de tos, disnea, rales pulmonares, hepatomegalia, ascitis, edema subcutáneo, sÃncopes, intolerancia al ejercicio.
Reseña:
Especie: hay marcadas diferencias entre el perro y el gato en relación a la incidencia de cardiopatÃas. En los caninos aproximadamente el 65 a 70 % de perros con afección cardÃaca presentan insuficiencia valvular aurÃculo-ventricular crónica, 20-30 % presentan cardiomiopatÃa. Entre los felinos aproximadamente el 95 % de las cardiopatÃas se deben a enfermedades del miocardio.
Raza: las razas de talla grande tienen una mayor incidencia de miocardiopatÃa dilatada; hay mayor presentación de cardiopatÃas congénitas en individuos de razas puras, por ej. persistencia de conducto arterioso en collie, caniche; estenosis subaórtica en boxer; estenosis pulmonar en terrier, etc.
Los perros de talla chica a mediana tienen mayor predisposición a sufrir afecciones valvulares crónicas
Edad: las enfermedades cardÃacas pueden presentarse a cualquier edad: las cardiopatÃas congénitas aparecen antes del año o dos de vida, las cardiomiopatÃas afectan especialmente a caninos adultos jóvenes, las alteraciones valvulares en animales de edad más avanzada.
Sexo: los machos sufren miocardiopatÃa con mayor frecuencia; las hembras (de las razas predispuestas) presentan más frecuentemente persistencia de conducto arterioso.
Anamnesis:
Además de la anamnesis general (apetito, sed, micción, defecación, conducta, estado vacunal, enfermedades o cirugÃas previas, dieta habitual, etc.) debe interrogarse por los signos compatibles con insuficiencia cardÃaca, por ejemplo:
Tos: ¿momento en que se produce (reposo, excitación, esfuerzo)?, ¿productiva?, ¿nocturna?
Disnea: ¿en reposo? ¿Intensidad? ¿Nocturna? ¿Por esfuerzo? ¿Ortopnea?
¿Presenta intolerancia al ejercicio (fatigabilidad)?
¿Ha presentado sÃncope (pérdida de conciencia)? ¿En relación a excitación o esfuerzo? ¿Duración?
Si presenta deformación abdominal: ¿cuando comenzó? ¿Cual fue la progresión?
¿Ha perdido peso?
¿Cuales fueron los tratamientos efectuados? ¿Cuales fueron los resultados?
Examen clÃnico
Durante el primer paso del examen clÃnico, la inspección general, debe determinarse el estado del sensorio, la presencia de disnea (¿tipo? ¿inspiratoria? ¿espiratoria? ¿mixta?), la existencia de deformación abdominal compatible con ascitis o megalias, el estado del pelaje y del estado nutricional.
En la inspección particular se observarán las mucosas aparentes (pálidas, congestivas, ictéricas?) , se evaluará tiempo de llenado capilar, la presencia de ingurgitación yugular o de edema subcutáneo.
La maniobra de palpación abarcará a todo el cuerpo. En la zona de la cabeza y cuello debe incluir a los linfonódulos, laringe y tráquea efectuando el reflejo tusÃgeno a nivel larÃngeo y traqueal. Recordemos que una frecuente causa de tos en perros de talla chica es el colapso de membrana traqueal, por lo tanto debe evaluarse el diámetro y la sensibilidad de la tráquea cervical.
La palpación del área precordial es una maniobra que brinda importantes datos: la intensidad, extensión, posición y ritmo del choque precordial, la presencia de frémito (su ubicación y extensión), asociado a un soplo intenso (foto 1). También debe palparse la caja torácica evaluando posibles alteraciones costales o esternales. Al palpar el abdomen evaluaremos la presencia de hepato y/o esplenomegalia o la existencia de onda lÃquida compatible con ascitis. En ese caso se recurrirá a las maniobras especÃficas (cambios de posición, sucusión, percusión palpada, etc. En los miembros posteriores se evaluarán las caracterÃsticas del pulso femoral (amplitud, fuerza, regularidad, igualdad, déficit); es recomendable palpar ambas arterias femorales simultáneamente para detectar posibles diferencias (en especial en los gatos por la incidencia de tromboembolismo arterial). También se debe evaluar la temperatura cutánea (indicador de la perfusión periférica).
La percusión del área pulmonar puede revelar el sonido normal (claro pulmonar), la alteración del sonido normal por neumonÃa, presencia de masas o la existencia de matidez a lÃmite horizontal por una colecta lÃquida.
Finalmente se llega a la auscultación, que no por ser la que brinda mayores datos respecto de una posible cardiopatÃa debe ser la única maniobra de nuestro examen clÃnico! Al auscultar el corazón se deben evaluar los tonos cardÃacos (normales, reforzados, atenuados?) , la frecuenta cardÃaca, el ritmo cardÃaco, la existencia de arritmias, la existencia de soplo.
En presencia de un SOPLO se debe valorar la ubicación en el ciclo cardÃaco (sistólico, diastólico, continuo), el foco valvular (lugar en que se ausculta con mayor intensidad) y la propagación .Se debe evaluar en forma semicuantitativa la intensidad (se suele calificar en grados crecientes de 1 a 6). Los soplos más intensos son acompañados por frémito precordial.
En relación al RITMO las posibilidades son : ritmo normal ,arritmia respiratoria (el ritmo cardÃaco se modifica en relación a la inspiración y a la espiración), bradicardia , taquicardia, latidos prematuros, pausas o intermitencias, perÃodos de taquicardia paroxÃstica o arritmia completa.
Una maniobra de suma importancia para la valoración del ritmo cardÃaco es la maniobra combinada de auscultación cardÃaca y palpación de pulso femoral (foto 2). En muchas arritmias se produce sÃstole sin expulsión de sangre o sólo de un volumen pequeño. En esos casos la onda pulsátil es imperceptible. Se define como déficit de pulso la existencia de contracción cardÃaca sin la correspondiente onda de pulso. En general se considera que a mayor déficit de pulso mayor es el compromiso circulatorio de una arritmia.
Durante la auscultación pulmonar se deben valorar los ruidos broncovesiculares normales, la existencia de rales crepitantes o alveolares, la presencia de rales bronquiales (roncus o sibilancias). Los rales alveolares son frecuentes en la insuficiencia cardÃaca congestiva, pero también en estados neumónicos, fibrosis pulmonar, neoplasias, etc.
También suelen auscultarse sonidos estenóticos generados en las vÃas áreas superiores que se propagan hasta los pulmones y que no deben ser malinterpretados como rales bronquiales estenóticos.
Conclusiones:
El examen clÃnico permitirá reconocer la existencia de enfermedad cardÃaca, la presencia de signos de descompensación o de enfermedades que produzcan signos similares a la insuficiencia cardÃaca.
En función de los hallazgos clÃnicos se seleccionarán los métodos complementarios de diagnóstico para evaluar en forma completa al paciente.
